sábado, 8 de noviembre de 2008

El viaje hacia el infinito

Todos estamos inmersos en este viaje alucinante.

¿Qué hay más allá de esta vida? Y ¿qué hay en ese más allá?
Para mí, es un viaje hacia lo desconocido, algo que nunca conoceremos desde nuestra percepción tridimensional ni desde nuestro razocinio.
Qué bonito es entender la muerte como un viaje hacia el infinito. Ese es el significado, racional y del sentir, que le doy a ese momento que tendré de experimentar...“como todos”.
Por una vez, ya fuera de esta vida, no tendré que darle sentido a algo, ni tan siquiera tendré la necesidad de formular un pensamiento racional en mi cerebro pues “ya no existirá”.
Un viaje sin destino. Un viaje al más allá, sin rumbo predestinado y al que ya no daré importancia. Qué gran experiencia de libertad y de fluidez, sin ningún tipo de carga emocional, y sin la carga del ego...Volar hacia la libertad absoluta del Universo sin esquemas predeterminados de hacia dónde quiero ir o hacia dónde no quiero ir. Ir fluctuando por el espacio material y no material. Pasar de un túnel a otro con el entusiasmo de un niño que está descubriendo el sentido de la existencia y que ya no vuelve a este Mundo Terrenal. No vuelve porque así lo ha decidido en Alma-Espíritu, ¡ya sé que no vuelvo! y que me toca descubrir y volar a otros planos de realidad sin quedarme encerrado en ninguno.Enfocar mi punto de mira en ser y dejar ser en cada experiencia que entre y salga cuando así, lo que soy, “no tiene nombre”, lo elija libremente. Qué inmensidad me está esperando y que ganas tengo de experimentarlo.
Esta vida, este Mundo, este plano, seguirá y cambiará y muchos otros volverán a experimentar y a aprender. A mí me toca volar y emprender ese vuelo con el rayo de luz al que me agarraré para viajar por las avenidas de la conciencia en ese entramado de percepción energética.
¿Cómo describir lo que no se puede describir? El viaje al infinito, a la sencillez de las cosas...¡sí, cosas! porque los nombres se los ponemos nosotros. En este viaje a lo profundo del ser del que formamos parte todos, se llega con la luz de la raíz y se entra para transmutarse en todo. Y siendo parte de todo ¿de qué nos sirven los nombres y las clasificaciones? La vivencia de estar en todo y no estar, ya es la plenitud que gira alrededor de toda experiencia.
Este será mi viaje, y esta vida es mi campo de entrenamiento para cuando me llegue ese momento.Tengo que vivir esta existencia para cerrar ya mi ciclo y poder emprender el viaje hacia el Infinito.
Me maravillo de lo rica que es ésta experiencia y de lo ciegos que estamos los humanos al no ver la oportunidad que nos ofrece este Mundo, el cual, nos da todas las herramientas para poder desarrollar la percepción en un espacio-tiempo comprimido e intenso. Las bandas de energía que recorren la Tierra, son impresionantes por la cantidad de energía que poseen. No es de extrañar que muchas otras entidades de otras percepciones se sientan atraídas por estas bandas, o sea, por nuestro Mundo.El viaje es rico en infinitud de formas y de experiencias. No hay parámetros de imposibilidad para nadie ni para nada.
¡Qué bella es la vida en todos sus sentidos!. ¡Qué bello es el viaje a lo desconocido!. ¡Qué bellos son los campos de bandas de percepción energética!. ¡Qué belleza reside en todo!.
Mi sueño, es el sueño que me lleva a emprender ese viaje como tantos otros viajes que he emprendido. Pero este no tiene ni color, ni forma, ni tamaño, ni sentido. Todo esto ya lo he vivido y me ha hecho aprender que el viaje final está más allá de todo esto. Esta experiencia, este viaje no me pertenece. Yo le pertenezco a él. Éste pertenecer es el que emana en todo lo que se realiza como experiencia, en lo que se llama volver a la fuente de donde todos nacemos, volver a nuestro origen.
Gracias vida por enseñarme a que tengo que desarrollar éste, mi sueño del infinito.
Gracias a todos por enseñarme que ésta experiencia es una más dentro de la inmensidad.
Gracias a este planeta Tierra por ofrecernos, en tan poco espacio-tiempo, tanta energía.
Gracias por estar.
Gracias a mi identidad por presionarme para llegar a desarrollar mi sueño.
Gracias a todas las energías que me han ofrecido la luz para poder ver.
Gracias a todos.

Juan Vicente.

2 comentarios:

  1. Ratitos de claridad hacen que estas palabras salgan de ti con esta fuerza y esta confianza en agarrar el vuelo del pájaro de la libertad. Lucha por ello, pero sobere todo, disfruta de lo que tienes... ríe, juega, danza en esta vida y da la bienvenida a lo que tú has creado.

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  2. Maravillosos estos arrebatos de lúcido éxtasis, Juan Vicente. Suscribo plenamente lo que responde Inés. Derrocha entusiasmo por entrenar la consciencia en este maravilloso mundo, en este maravilloso tiempo, con cuantos te rodean. Un abrazo.

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